martes, 29 de marzo de 2016

Nadando entre corrientes frias y turbulentas- Autor: Christian Chaljub



En búsqueda de llenar nuestro espíritu y nuestro ser emprendemos un largo camino por la vida tratando de llenarnos de paz y felicidad, que cuando la logramos sentimos inmediatamente miedo de perderle, nos agarramos de Dios, pero con la poca fe que a veces tenemos nos desprendemos y nos sentimos solos nuevamente. Nos sentimos malhumorados, tristes y nuestros seres mas cercanos muchas veces no comprenden. Las pruebas, que más que pruebas según mi padre, son circunstancias que se presentan en la vida que al final debemos aprender una lección de ellas. Pero créanme que nadie quiere pasar por ellas, porque a esas circunstancias se le suman efectos colaterales que afectan grandemente los sentimientos y deterioran poco a poco hasta la misma salud que disfrutamos.

viernes, 4 de marzo de 2016

El peor error que puede cometer una esposa- Autor: Salvador Gomez


Segun el libro de Esther, Vasti, era reina, esposa del rey Asuero. Esta reina que es un personaje desconocido en la historia, cometió un gran error, que es el que mas influye en la historia de cada matrimonio. El que mas destruye.

Cuando el Rey estaba rodeado de todos sus amigos y en el momento mas alegre de la fiesta, quiso presentar a su esposa (que realmente era bella). Mandó a sus siervos para que la trajeran. Ella mandó decir al Rey que no tenia ganas de ir. Los consejeros del Rey dijeron:

"La reina Vasti, no ha ofendido solamente al Rey, sino a todos los jefes y a todos los pueblos de todas las provincias del Rey Asuero. Porque se correrá el caso de la reina entre todas las mujeres y hará que pierdan estima a sus maridos, pues dirán: El Rey Asuero mandó hacer venir a su presencia la reina Vasti, pero ella no fue. Y a partir de hoy las princesas de los persas y los medos, que conozcan la conducta de la reina, hablarán de ello a los jefes del rey y habrá menosprecio y altercados. Si al rey le parece bien, publiquese de su parte o inscribase en las leyes de los persas y los medos, para que no sea traspasado este decreto: que no vuelva Vasti a presencia del Rey Asuero. Y dé el Rey el titulo de reina a otra mejor d\que ella. El acuerdo tomado por el Rey será conocido en todo su reino, a pesar de ser tan grande, y todas las mujeres honrarán a sus maridos desde el mayor al mas pequeño. Pareció bueno el consejo al Rey y a los jefes, y el Rey llevó a efecto la sugerencia de Memukán. Envió el Rey cartas a todas las provincias, a cada provincia según su lengua, para que todo marido fuese señor de su casa" Est 1, 16-22.

A Vasti se le olvidó algo que a menudo se le olvida a muchas mujeres. El que le estaba llamando no era sólo el Rey, sino su esposo. Y esto fue lo que preocupó a todos los presentes y dijeron al Rey: "Que hagan contigo lo que quiera la reina, el problema es que nuestras esposas sabrán este caso y cuando les digamos algo, ellas contestarán: Si la reina no le hace caso a su esposo menos te voy a hacer caso a ti".

Y perdió su trono Vasti por haber perdido antes la estima y el respeto a su esposo. 
Cuantas mujeres no entienden todavía que hay cosas mas importantes que el orgullo.
Esta es pues la exigencia mas grande que se impone a las mujeres que desean tener un matrimonio feliz: Ser dóciles. 

"Igualmente, vosotras mujeres, sed sumisas a vuestros maridos porque, si incluso algi\unos no creen en la palabra, sean ganados no por las palabras, sino por la conducta de sus muejres al considerar vuestra conducta casta y respetuosa. Que vuestro adorno no esté en el exterior, en peinados, joyas y modas, sino en lo oculto del corazón, en la incorruptibilidad de un alma dulce y serena: esto es precioso ante Dios. Así se adornaban en otro tiempo las santas mujeres que esperan en Dios siendo sumisas a sus maridos; así obedeció Sara a Abraham, llamándole Señor. De ella os hacéis hijas cuando obráis bien, sin ningún temor" 1 Pe 3, 1-6.

Mujeres sed sumisas a vuestros maridos. Para nuestras lecturas modernas estas palabras pueden sonar muy duras y anticuadas. Se que muchas teorías feministas luchan por establecer paridad en autoridad y liderazgo.
No es mi intención argumentar para convencerte. Solo quiero enfatizar este aspecto, ya que todo el desastre de un matrimonio comienza cuando se ha perdido el respeto y la admiración del uno al otro.
Uno de los peores errores que puede cometer una mujer es competir con su esposo o tratar de dominarle. Cuando un hombre se siente retado o siente que está perdiendo su autoridad acude a los gritos y a la violencia, ya que todo complejo de inferioridad se convierte en agresividad.

Cuando la Biblia dice que el hombre es "Cabeza" no esta tratando de establecer el dominio del "Macho", del fuerte, del masculino; se trata de establecer un orden en vista a facilitar un entendimiento y la paz.
No es fácil escribir acerca de esto, que es un punto muy discutido, pero mas allá de nuestras teorías y razonamientos, San Pablo nos presenta no solo el orden divino, sino la espiritualidad profunda que este encierra.

"Sed sumisos los unos a los otros en el temor a Cristo. Las mujeres a sus maridos como al Señor, porque el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza de la Iglesia, el Salvador del cuerpo. Así como la Iglesia esta sumisa a Cristo, así las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo" Ef5, 21-24.

Cuanto puede ayudar una mujer sumisa a que su marido tome conciencia del valor de si mismo.
Aquí esta la fuerza de la sujeción de la mujer, que se inclina ante su esposo. No se somete al macho, no esta aceptando los vicios, infidelidades o malos tratos. Por el contrario, esta reconociendo en este hombre la dignidad que tiene como templo del Espíritu Santo, como reflejo de la gloria de dios. Con su actitud respetuosa y humilde esta obligando al hombre a mirarse a si mismo, como alguien que merece respeto y a mirar a Dios como aquél del cual viene la autoridad y dignidad.
Tomar la actitud contraria o pasar por encima de la autoridad del hombre es invitarlo a perder la estima de su dignidad. Es propiciar su hundimiento. Es aceptar su condición de irresponsable y de fracasado.
Se cuenta que Santo Tomas de Aquino tenia fama de ser muy confiado. Un día un fraile amigo suyo, queriendo burlarse de su sencillez entro en su habitación gritando: "Tomás, Tomás, asómate a la ventana, mira que va una vaca volando". El Santo de inmediato se asomo a su balcón buscando en todas direcciones al animal. Su compañero sabiendo que se trataba de una broma le dijo: Pero, Tomás, ¿cómo has creído que una vaca vuela? A lo que Tomás respondió: "Prefiero creer que una vaca vuela y no que un fraile como tú, mienta".
Esta respuesta puso fin a la risa burlona de su compañero y le hizo recordar la dignidad de su estado.
Cuando una esposa califica a su esposo de mentiroso, irresponsable, le dice que no le cree; que no le extrañaría que viniera de... que ella sabe de todo lo que es capaz, etc. Le esta creando una actitud mental para realizar todo tipo de tonterías, pues el sabe que a su mujer no le extrañaría nada de eso.
Pero si, por el contrario, le manifiesta todo aprecio que le tiene, lo mucho que confía en el, lo orgullosa que esta de ser la esposa de un hombre así, etc., le esta creando una actitud mental en la que cualquier tontería que este pensando no va con la dignidad y la imagen que de él tiene.
Aqui están, pues, las exigencias para un matrimonio feliz. no olvides que eres la " Ayuda Idónea"; la Débora que acompaña y anima; la Raquel que despierta en su esposo, la fuerza que ni el sabe que tiene y sabe valorar cada uno de sus esfuerzos.
Por ningún motivo pierdas el trono como la reina Vasti, pues, eso significa que antes has perdido la estima y el respeto por tu esposo. Trata, mas bien, con tu conducta, hacerle mas consciente de la dignidad y la autoridad que tiene como hijo de Dios y líder espiritual de tu casa.

"TU ESPOSO SERA EN GRAN PARTE, LO QUE TU CREAS Y DIGAS QUE ES".

Ademas, recuerda que: " el que habla mal de su cónyuge, habla mal de sus propios gustos.





Cabeza de hogar- Autor: Christian Chaljub


La biblia es tan perfecta que dentro de uno de sus capítulos hay un versículo que explicitamente dice: "El marido es la cabeza de la mujer, como Cristo es la cabeza de la iglesia" Ef 5, 23, lo cual no es nada machista, sino que por ser cabeza ama, cuida, y gobierna al cuerpo eso es lo que el esposo debe hacer por su esposa.

El apóstol San Pablo nos muestra dos formas concretas de como el esposo debe amar a la esposa. "Asi deben amar los maridos a sus mujeres, como a sus propios cuerpos". Ef 5, 28.
Esto es muy fácil de entender.
Le gustaría a tu cuerpo que lo golpearan? Pues no golpees a tu esposa. Ella es tu cuerpo.
Le gustaría a tu cuerpo que lo traicionaran? Pues no traiciones a tu esposa. Ella es tu cuerpo.
Le gustaría a tu cuerpo que le mintieran? Pues no le mientas a tu esposa. Ella es tu cuerpo.
Le gustaría a tu cuerpo que le gritaran y lo insultaran? Pues no le grites ni insultes a tu esposa. Ella es tu cuerpo.
Le gustaría a tu cuerpo que lo vistieran y alimentaran bien? Pues viste y alimenta bien a tu esposa. Ella es tu cuerpo.
Le gustaría a tu cuerpo que lo abrazaran y lo acariciaran con amor? Pues abraza y acaricia con amor a tu esposa. Ella es tu cuerpo.
Le gustaría a tu cuerpo dormir tranquilo y descansar seguro?
Pues llega temprano a la casa para que duerma tranquila tu esposa y no esté preocupada por lo que te puede pasar en la calle, pues ella es tu cuerpo.

"Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia" Ef 5, 25.


Esto si es mas difícil y sólo puede hacerse con la ayuda de Dios.
Cuando todo lo anterior falta, por la modernidad o simplemente porque la mujer no reconoce el rol de su marido, todo marcha hacia el seguro fracaso en una relación. Que no valen terapeutas que puedan salvar dicha relación, cuando no existe un equilibrio en el cual la mujer y el hombre asumen su rol.