viernes, 4 de marzo de 2016

Cabeza de hogar- Autor: Christian Chaljub


La biblia es tan perfecta que dentro de uno de sus capítulos hay un versículo que explicitamente dice: "El marido es la cabeza de la mujer, como Cristo es la cabeza de la iglesia" Ef 5, 23, lo cual no es nada machista, sino que por ser cabeza ama, cuida, y gobierna al cuerpo eso es lo que el esposo debe hacer por su esposa.

El apóstol San Pablo nos muestra dos formas concretas de como el esposo debe amar a la esposa. "Asi deben amar los maridos a sus mujeres, como a sus propios cuerpos". Ef 5, 28.
Esto es muy fácil de entender.
Le gustaría a tu cuerpo que lo golpearan? Pues no golpees a tu esposa. Ella es tu cuerpo.
Le gustaría a tu cuerpo que lo traicionaran? Pues no traiciones a tu esposa. Ella es tu cuerpo.
Le gustaría a tu cuerpo que le mintieran? Pues no le mientas a tu esposa. Ella es tu cuerpo.
Le gustaría a tu cuerpo que le gritaran y lo insultaran? Pues no le grites ni insultes a tu esposa. Ella es tu cuerpo.
Le gustaría a tu cuerpo que lo vistieran y alimentaran bien? Pues viste y alimenta bien a tu esposa. Ella es tu cuerpo.
Le gustaría a tu cuerpo que lo abrazaran y lo acariciaran con amor? Pues abraza y acaricia con amor a tu esposa. Ella es tu cuerpo.
Le gustaría a tu cuerpo dormir tranquilo y descansar seguro?
Pues llega temprano a la casa para que duerma tranquila tu esposa y no esté preocupada por lo que te puede pasar en la calle, pues ella es tu cuerpo.

"Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia" Ef 5, 25.


Esto si es mas difícil y sólo puede hacerse con la ayuda de Dios.
Cuando todo lo anterior falta, por la modernidad o simplemente porque la mujer no reconoce el rol de su marido, todo marcha hacia el seguro fracaso en una relación. Que no valen terapeutas que puedan salvar dicha relación, cuando no existe un equilibrio en el cual la mujer y el hombre asumen su rol.

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