La primera decisión importante en nuestra vida es seguir a Jesús, teniéndolo siempre en el centro de nuestra vida, es teniéndolo presente en cada decisión que tomamos y que pensamos tomar, es bendiciendo nuestros hijos, esposa, padres y hermanos, y tratando cada día querer a nuestro prójimo como a uno mismo.
La segunda
decisión importante en nuestra vida es educarnos, que al principio no depende
de nosotros, sino de nuestros padres, que con amor van forjando el camino para
que avancemos y valoremos nuestra educación, que como dice un cliché la mejor
herencia que nos dejan nuestros padres son nuestros estudios. Y es verdad, no
se acaba como el dinero y permanece en el tiempo, dependiendo de nosotros seguir
mejorando o quedarnos estancados.
Ayer leí un artículo que me envió mi padre, en el que relata que no siempre nos damos cuenta de todas las crujías y sacrificios que nuestros padres tienen que pasar para darnos la mejor educación y las mejores comodidades. A medida que tenemos hijos y vamos entrando en edad, vamos valorando todas esas enseñanzas que con sus actos de amor y entrega nos expresan nuestros padres.
Ayer leí un artículo que me envió mi padre, en el que relata que no siempre nos damos cuenta de todas las crujías y sacrificios que nuestros padres tienen que pasar para darnos la mejor educación y las mejores comodidades. A medida que tenemos hijos y vamos entrando en edad, vamos valorando todas esas enseñanzas que con sus actos de amor y entrega nos expresan nuestros padres.

No hay comentarios:
Publicar un comentario