En la vida he aprendido, hasta por mensaje bíblico que no debemos juzgar a nuestro prójimo y mucho menos esperar de los demás acciones que entendemos debieron de suceder y no sucedieron, quedándonos muchas veces con pequeñas frustraciones.
Como humanos que
somos siempre esperamos mas de los demás, pero nosotros muchas veces no damos
el primer paso.
Parte de nuestra
felicidad verdadera es dar sin esperar, es entregarse a las personas que amamos
sin juzgarlas por sus actuaciones hechas, que pudieron herirnos en algún
momento.
La mala memoria es la mejor amiga del olvido.
La mejor forma de vivir la vida a plenitud, es estando siempre feliz, sin importar los obstáculos que se nos presenten en el camino, confiados siempre de que Dios tiene y tendrá siempre para nosotros un plan de vida maravilloso para sus hijos.
La mala memoria es la mejor amiga del olvido.
La mejor forma de vivir la vida a plenitud, es estando siempre feliz, sin importar los obstáculos que se nos presenten en el camino, confiados siempre de que Dios tiene y tendrá siempre para nosotros un plan de vida maravilloso para sus hijos.

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